
Los sacramentos son los gestos con los que Cristo sale a nuestro encuentro y nos sostiene en cada etapa de la vida: el nacimiento a la fe, el alimento del camino, la entrega del amor, el perdón que reconcilia y la cercanía en la enfermedad. En esta parroquia, regida por los Carmelitas Descalzos, queremos acompañarte a vivirlos con sencillez y verdad, sin prisas, dejando que cada uno tenga el tiempo y el silencio que necesita.
A continuación encontrarás una breve orientación sobre cada sacramento y sobre cómo prepararlo. Para concretar fechas, reunirte con un sacerdote o resolver cualquier duda, te pedimos que escribas o te acerques a través de nuestra página de Contacto: preferimos hablar despacio y caso por caso antes que fijar normas rígidas.
Bautismo
El Bautismo es la puerta de la vida cristiana: por el agua y el Espíritu, quien lo recibe nace de nuevo, queda incorporado a Cristo y entra a formar parte de la Iglesia. En el caso de los niños, es la familia quien pide para ellos este don y se compromete a transmitirles la fe; por eso el Bautismo nunca es un trámite aislado, sino el comienzo de un camino que padres y padrinos acompañan con su ejemplo.
Cómo prepararlo
- Los padres se ponen en contacto con la parroquia con suficiente antelación para acordar la fecha y mantener un encuentro de preparación.
- En ese encuentro se conversa sobre el sentido del sacramento y sobre la tarea de los padrinos, que han de ser personas creyentes capaces de acompañar en la fe.
- Los adultos que deseen bautizarse recorren un itinerario de iniciación cristiana, adaptado a su situación personal.
Para iniciar la preparación, escríbenos desde la página de Contacto.
Eucaristía y Primera Comunión
La Eucaristía es el centro de la vida cristiana y el corazón de cuanto se celebra en esta iglesia: en ella Cristo se hace presente y se entrega como alimento. Participar en la Misa dominical, recibir la Comunión y adorar al Señor son el modo más sencillo y más hondo de sostener la fe a lo largo de los años.
La Primera Comunión es el momento en que los niños, tras una preparación cuidada, se acercan por primera vez a la mesa del Señor. No es una meta ni una fiesta de paso, sino el inicio de una relación llamada a durar toda la vida.
Cómo prepararlo
- Los niños participan en la catequesis parroquial, en sintonía con la familia, a lo largo de un itinerario de varios cursos.
- Se cuida que la preparación vaya unida a la participación habitual en la Misa de los domingos.
- Los adultos que no recibieron la Comunión en su momento pueden prepararse mediante un itinerario personal; basta con pedirlo.
Para conocer el calendario de catequesis e inscribir a los niños, ponte en contacto con la parroquia a través de Contacto.
Confirmación
La Confirmación completa la gracia del Bautismo: el Espíritu Santo fortalece a quien la recibe para vivir y dar testimonio de la fe con madurez. Es el sacramento de quien, habiendo crecido, quiere hacer suya de manera consciente la vida cristiana y comprometerse en la comunidad.
Cómo prepararlo
- Los jóvenes y adultos que deseen confirmarse siguen un proceso de preparación que ayuda a profundizar en la fe y en la oración.
- El itinerario se adapta a la edad y a la situación de cada persona o grupo.
Si deseas confirmarte o acompañar a un familiar en este paso, escríbenos desde Contacto.
Penitencia y Confesión
En el sacramento de la Penitencia salimos al encuentro de la misericordia de Dios, que perdona y devuelve la paz al corazón. Confesarse no es un examen ni una carga, sino un descanso: dejar en manos del Señor lo que pesa y volver a empezar. Para los carmelitas, herederos de Santa Teresa de Jesús y de San Juan de la Cruz, esta reconciliación es también alimento de la vida de oración.
Cómo prepararlo
- Puedes acercarte al sacramento antes de las celebraciones o pedir confesar a un sacerdote en otro momento.
- Si lo prefieres, puedes solicitar un encuentro con calma para hablar y confesar sin prisa.
Consulta los horarios de Misa en la página de Horarios o pide cita a través de Contacto.
Matrimonio
En el Matrimonio, un hombre y una mujer se entregan el uno al otro ante Dios y ante la comunidad, y su amor se convierte en signo del amor fiel de Cristo por su Iglesia. Es una decisión que merece prepararse con tiempo y serenidad, para que la celebración sea reflejo de un compromiso verdadero.
Cómo prepararlo
- Conviene que los novios se pongan en contacto con la parroquia con bastante antelación, antes de cerrar la fecha.
- La preparación incluye un encuentro con el sacerdote y la participación en un itinerario para novios.
- Se acompaña a cada pareja en los pasos necesarios, atendiendo a su situación concreta.
Para empezar a organizar vuestra boda, escribidnos desde Contacto.
Unción de enfermos
La Unción de enfermos es la cercanía de Cristo a quien atraviesa la enfermedad, la fragilidad o la edad avanzada. Por este sacramento, el Señor conforta, da paz y une el sufrimiento al suyo; no es un sacramento solo para el final de la vida, sino un signo de consuelo y esperanza siempre que la salud se debilita. En una parroquia con muchos feligreses mayores, lo vivimos como un gesto especialmente entrañable de la comunidad.
Cómo prepararlo
- Si un familiar está enfermo, hospitalizado o no puede acudir al templo, podemos acercarnos a su casa o al centro donde se encuentre.
- También llevamos la Comunión a los enfermos que lo deseen, para que nadie quede lejos de la mesa del Señor.
- No es necesario esperar a una urgencia: puedes avisarnos en cuanto lo veas oportuno.
Para solicitar la Unción o la visita a un enfermo, comunícate con la parroquia a través de Contacto.
Bajo la mirada de Nuestra Señora del Carmen, Estrella del Mar, que entregó el escapulario como signo de su amparo, esta comunidad te acompaña en cada uno de estos sacramentos. Acércate con confianza: aquí encontrarás siempre una puerta abierta y un tiempo para ti.